24/3/12. Sombrero (2.562m)

Se ascendió desde la pista de Aisa (1.480m) al Pico Sombrero (2.562m), que es el que queda en el centro de la muralla de Borau.

Fotos: facebook

Bonita excursión a estos picos que no conocíamos ya que la mayoría ya habíamos estado en Aspe, Llana del Bozo, Bernera, Lecherín (o Pico de la Garganta de Borau),… así que no estuvo mal buscar nuevas ascensiones en esta zona tan espectacular.

La salida es la de siempre desde la pista del Rigüelo (1.480m) aunque en la loma bastante antes del abrevadero, que sigue la ruta normal del Aspe, nos desviamos a la derecha para tomar una senda que desciende unos metros y luego va horizontal hasta la vaguada. Por la izquierda nos vamos a acercar como si fuéramos a la Brecha de la Garganta de Aisa. Aquí es donde se contacta con la nieve, que está bastante dura, por lo que hay que poner los crampones. Antes de la brecha giramos a la derecha para afrontar la larga pala de nieve hacia los Mallos de Lecherines. La rampa tiene unos 30º y la nieve está excelente para andar con crampones. No queda mucha capa de nieve, para ser marzo, pero la que hay es mantenida, como un manto que hubieran pintado con una brocha por encima de los 1.900m. Bordeando los Mallos llegamos a la bifurcación de rutas que indican los mapas, o subir directos al Pico de la Garganta de Aisa o entrar al Sombrero desde la repisa anterior al collado entre el Pico de la Garganta de Borau (que curiosamente es más popular entre los montañeros como Lecherín) y los Mallos de Lecherines.

Nos decidimos por ir por la ruta normal, o sea por el collado bajo los Lecherines, que es la ruta normal en verano pero con nieve va a ser muy diferente. Para empezar ya se vislumbra una canal de unos 35º que ofrece una alternativa directa por la que se van algunos, por el otro lado se ve huella de esquíes que nos parece atractiva a otros cuantos. Por la huella al final aparecemos en la repisa rocosa, que la recuerdo sencilla sin nieve, pero que ahora se convierte en una travesía horizontal que afrontada con un piolet da bastante respeto. No nos esperábamos esto ya que realmente hay momentos que cuando sueltas el piolet estás en equilibrio con los pies y apoyado en una mano en la pared, lo que da sensación de inestabilidad, por lo que yo decido retirarme, sabiendo que existe otra ruta, pero los otros siguen y contactan con el grupo que sube de la canal, que parece que no les ha ido tan mal ya que la nieve está muy bien para clavar los crampones y cuesta arriba es más sencillo que en horizontal.

El grupo prosigue haciendo zetas por la nieve, pero realmente la inclinación a veces es más de la que parece desde abajo, por lo que viendo que les cuesta subir yo me voy por la ruta del Pico de la Garganta de Aisa, lo que me obliga a perder casi 200m de desnivel, ya que el atajo intermedio por una zona de agujeros y dolinas no se recomienda con nieve. La rampa directa al Pico de la Garganta de Aisa es más sencilla técnicamente pero la inclinación es mantenida todo el rato, unos 25º sin descanso, con un zócalo rocoso que con nieve se supera por una rampa de 30º. Alcanzo la cima del Pico de la Garganta de Aisa (2.504m) y veo al grupo que está descendiendo de la cima del Sombrero así que dejo la mochila y me voy hacia ellos. Tras los saludos de rigor pues me voy solo para el Sombrero mientras el grupo corona el otro pico. Con huella me va a costar menos aunque hay una travesía que la caída impresiona bastante. Da un poco de cosa el que los 6 que están en la cima del Pico de la Garganta de Borau estén mirándole a uno a ver si se cae, pero con paciencia pues ya llego arriba a la cima del Sombrero (2.562m). La vuelta es un poco peor porque la bajada de la cima es empinada y la nieve empieza a ponerse mal y se rompe algún escalón, pero con el piolet bien clavado se nota seguridad. La pena es que con este trajín de un pico pal otro no hay foto de grupo en ninguna cima, bueno más bien si no estoy yo ni hay foto.

La bajada hacemos todos por la rampa larguísima del Pico de la Garganta de Aisa que sin crampones sería un tobogán enorme ya que la inclinación no deja apenas ningún rellano para descansar. Con cuidado se sale a una repisa hacia la izquierda, ya que la derecha tiene un cortado con un corredor empinado. Aquí conectamos con la ruta de subida para retornar al inicio, en un total de unas 6h y media.

Otra preciosa excursión, a ver si sigue la misma racha en 3 semanas el 14 de Abril en el Anéou (2.364m) ya después de la Semana Santa.

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10/3/12. Agujas de Alano (2.093m)

Ascensión a las Agujas de Alano (2.093m) desde Taxeras (1.293m).

Excursión realizada por: Iban, Javier, Pako, Maribel, Enrique y Rafa.

Fotos: facebook

Otro precioso día en el Pirineo. La verdad es que cuando buscamos un monte nuevo para hacer por aquí sonaba casi raro poner las Agullas d’Alano, pero cuando ya has subido varias veces a la sierra a Peña Forca, Rincón de Alano, Espelunga… pues pusimos este monte por la novedad y no ha decepcionado en absoluto.

La subida desde Taxeras empieza por nieve dura en la pista pero luego hay muchas rampas peladas, fuera de lo normal en esta época del año. Por una parte está bien porque progresas rápido pero por otra la nieve que hay está muy dura y tiene pasitos a veces “interesantes”, aunque con crampones realmente se ha progresado bien, especialmente en la travesía para entra al Paso del Achar o de Taxeras. Aquí ha estao el único punto complicado del día en la bajadita a la canal ya que cortar la pared de nieve dura por un senderillo extrecho impresionaba bastante, pero clavando el piolet en la pendiente y con un bastón se podía pasar razonablemente bien. La canal estaba bastante límpia. Tras salir arriba y caminar un poco enseguida se puede tomar la loma de la izquierda que también estaba pelada de nieve, para llegar a la base de la Primera Aguja (2.053m), que se trepa fácilmente. Buenas vistas y enseguida progresamos por la cresta para trepar a la Segunda Aguja (2.052m) que es bastante elegante al tener ya enfrente las dos agujas centrales que son las más elevadas.

Para seguir a la tercera hay que alcanzar su collado y trepar por unas canaletas con agarres descompuestos. Es una pena que con lo bonita que es esta cresta la roca sea tan mediocre. Con apoyo de las manos pero realmente sin dificultad de escalada se alcanza fácilmente la Tercera Aguja (2.088m). Esta aguja y sobre todo la siguiente son más verticales por lo que si hubieran tenido nieve se hubiera complicado la subida aunque, salvo nevadas recientes, la orientación sur hace que suela estar límpia la parte superior de la cresta.

Tras perder algo de desnivel se alcanza el collado de la aguja principal que es la más vertical de acceso con unas canaletas y chimeneas que podríamos etiquetar de F, aunque la mayor dificultad sería recibir una piedra de los que van por encima. Con cuidado se suelen poder evitar las piedras sueltas y los agarres siempre están presentes. La cima de la Cuarta Aguja (2.093m) es por tanto la que se puede considerar cima del conjunto de agujas al ser la más alta y prominente. Desde aquí retrocediendo ya habría bajada pero es mejor seguir por la cresta, perdiendo un poco de desnivel para evitar el filo, para así poder ascender a la Quinta Aguja (2.080) y Sexta Aguja (2.083m) tras otra empinada ladera mixta de hierba y roca. Desde la última aguja es muy fácil alcanzar el ámplio collado con el resto de la cresta. Aunque hay dudas de seguir a la Punta Mazandú (2.222m) o el Rincón de Alano (2.357m), realmente están más lejos de lo que parece y el objetivo del día ya estaba hecho, así que nos decantamos por bajar para llegar a Zuriza a comer los míticos huevos de los platos combinados que nos sientan divinamente. Gran culminación a otro impresionante día. En 2 semanas toca el Sombrero ( 2.562m), ese monte que fue gafe y no pudimos hacer el año pasado.