14/7/11. Pico del Portillón de Oô (3.050m)

Pocas ascensiones recuerdo yo tan “penosas” como la subida al Portillón de Oô desde el valle de Estós entrando desde la Cabaña del Turmo. El terreno es incomodísimo y los pies sufren una barbaridad en la empinada subida en general sin senda y “por las bravas”. El problema es que la alternativa de hacer la subida por el refugio del Portillón hace que sumando el horario de coche y el de ascensión al refugio se precisen 2 días. Desde luego si se dispone de tiempo parece mejor idea para tachar este complicado tresmil. Otra opción es iniciar la ruta en el refugio de Estós subiendo por el collado de Molseret aunque ahorra poco tiempo para lo que supone subir el día anterior al refugio. Además la tormenta del día anterior nos cambió los planes así que entre Pako, Maribel y yo decidimos hacer la subida directa “en el día”. La subida se toma en la cabaña del Turmo (1.700m) donde la señal indica Perdiguero. Se siguen unos hitos que nos llevan al bosque y al regato donde se evita seguir las estacas de PR girando ya para subir por el espolón de la derecha para entrar al terreno “pestoso” de bosque y hierba alta. Con mucha atención a los hitos se evitan las ramas para salir a la zona despejada donde está la cascajera que lleva a la canal a la izquierda del Pico Gargallosa. Es la peor parte con zona muy descompuesta y empinada. Las repisas superiores por hierba son, por fín, un descanso para irse aproximando a la base del portillón. Aquí suele haber neveros persistentes pero en julio los pudimos atravesar en su parte baja sin crampones para buscar la infame pedreguera que baja del collado. Tras casi 6h, los libros dicen 4h 45m, llegamos al dichoso Portillón de Oô (2.913m) con una espesa niebla muy húmeda. Con lo que había costado subir no lo íbamos a dejar así, pero la roca estaba muy mojada por lo que iba a tocar asegurar todos los pasos. El corredor de acceso está a la izquierda ya en la vertiente francesa. Tras superar el angosto acceso inicial se llega a una repisa. Aquí hay dos opciones, la pared de la derecha (II) o la fisura que está enfrente (II y II+). No lo teníamos claro así que metiendo vagas y mosquetones en los resaltes hicimos la fisura asegurando porque la roca mojada es delicada. La parte final es sencilla para llegar a la cresta hasta alcanzar unas lajas de granito que a veces se hacen en bavaresa o se trepan (F). Para llegar al hueco bajo el bloque cimero hay que hacer un paso de adherencia (II-) que se las trae si no llevas cuerda. En las reseñas no lo comentan porque hay un acceso por ambos lados por terreno roto expuesto (I+) que pienso es peor. A la bajada se hace un rápel en la pared comentada de grado II con un anclaje con parabolts que hay que buscar con atención pero que está señalado con hitos. Ya volver al coche se nos hizo eterno ya que la bajada es horrible, pero al menos bajas con la satisfacción de haber hecho cima. Nos costó más de 11h por el tema de asegurar despacio los pasos.

Fotos: facebook

saludos

Rafa

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2/7/11. Ramougn (3.011m)

Excusión fuera de calendario a este pico rocoso del macizo del Néouvielle, el Ramougn (3.011m) cuya ruta normal se cataloga como P.D., o sea poco dificil. Nos tomamos venganza de cuando no subimos todos la vez anterior. El día amaneció espectacular con bonita subida hasta la base de los picos disfrutando del panorama. La pedregosa aproximación fue tan latosa como siempre. El glaciar tenía poca nieve pero estaba dura por la mañana y debimos usar los crampones para llegar a la chimenea. La verticalidad inicial donde había una placas de hielo en las fisuras recomendó poner la cuerda en un primer largo (II). Luego viene una buena fisura (II) con excelentes agarres en la que ya total seguimos poniendo la cuerda con Pako de primero, aunque luego tumba en un tramo que se hace andando. En el bloque que sirve de anclaje para el primer rapel pasé de primero otra laja (II) y ya llegamos a la brecha. Uno de esos sitios inverosímiles del Pirineo, una terraza colgada sobre Cap de Long. Quedaba la placa y la trepada final. Con calma dado que estábamos solos aseguramos con vagas el paso usando alguno de los colmillos que tiene el filo. La placa tiene una excelente adherencia pero no te fías mucho dada la inclinación y lo pequeñas que son las fisuras (II+). Acojona un poco pero se pasa bien con la cuerda. La trepada final hay que seguir los hitos, primero a la izquierda, luego a la derecha y otra vez a la izquierda hasta trepar un espoloncito (II). La salida a la cima ya es sencilla por bloques. Aquí nos encontramos con unos franceses que venían haciendo la cresta y que nos retrasaron bastante para bajar ya que metían mucho material e ivan muy lentos, ya que el padre estaba un poco sobreprotector con su vástago. Nosotros usamos la cuerda para asegurar el tramo vertical del espoloncito, aunque tuvimos unos problemillas al recoger la cuerda con un enganchón. Para bajar los rapeles de la chimenea se hacen muy cómodos, ya que un gran piedra sirve para el primero y lleva bien al anclaje del segundo, que hay que tener cuidado de no pasarse. A la bajada cena en el refugio chalet de Oredon, donde siempre se come de maravilla estupenda comida casera y nos tratan con gran amabilidad. Las birras un poco caras pero supieron a gloria.

Tras dormir en el lago de Oredon al día siguiente subimos a Cap de Long para hacer la Aiguille Tourrat (3.014m), único tresmil que nos quedaba a los tres del macizo de Néouvielle, pero un tormentón nos hizo desistir.

Fotos: facebook

Excursión realizada por Pako, Maribel y Rafa

Reseña: Rafa